¿En qué se diferencia una cerveza artesana de una cerveza industrial?

21/02/2018
  • Partimos de la idea de que no siempre la fabricación artesanal da lugar a un buen producto ni que la industrial equivale a producto de mala calidad. Nosotros no creemos que la cerveza industrial sea una mala cerveza y como cerveceros sabemos de las dificultades de la elaboración, por lo que sentimos un profundo respeto por el trabajo de otros cerveceros.

    Pero si es cierto que la cerveza industrial compite en un sector que ellos mismos han decidido que su valor competitivo es el precio para facilitar el consumo masivo y consecuentemente, rentabilizar un proceso a base de automatización, reducción de materias primas, uso de química, etc…Ese espacio lo hemos cubierto los cerveceros artesanales ofreciendo al mercado el mismo producto pero elaborado con diferente objetivo; el nuestro es elaborar cerveza, donde el gusto y el aroma primen por encima de cualquier otro valor.

    Si hablamos de materia primas las diferencias comienzan a ser significativas ya que la cerveza artesanal se elabora con ingredientes totalmente naturales, sin aditivos artificiales, ni productos de origen animal, ni conservantes. En los procesos industriales de elaboración de la cerveza, el uso de la cebada ha dejado paso a otros ingredientes como el maíz, el arroz o el mijo. Estos productos, menos costosos, producen una cerveza de menor calidad.

    La cerveza artesana se prueba y modifica por el maestro cervecero para encontrar la receta adecuada con el gusto y el olor buscados. Cada receta se desarrolla con el objetivo de ser el mejor producto posible en línea con los consumidores. Mientras las grandes cerveceras, buscando un proceso más rápido y estándar, utilizan una única receta, invariable y monótona, para sus cervezas.

    En la cantidad de materia prima utilizada también hay también una diferencia notable; el uso de cereales y lúpulos se dispara en proporción con el usado en cerveceras industriales. Los porcentajes de materias primas de calidad es el primer factor de encarecimiento de la cerveza artesanal.

    Entrando directamente en el proceso de elaboración, hay operaciones que nosotros no realizamos por una cuestión de vital importancia y que forma parte de nuestra manera de entender la cerveza. Nosotros elaboramos cervezas “vivas” donde las levaduras siguen desarrollando su magia y ello motiva un producto fresco, con una fecha de consumo preferente cercana al año y con unas condiciones de conservación adecuadas. Es por ello que ni filtramos, ni pasteurizamos  para no restar a la cerveza gusto, aromas y propiedades.

    Todo esto hace que una cerveza artesana tenga más cuerpo, sabor y aroma que una cerveza industrial. Por eso cada vez más, los consumidores valoran las cervezas artesanales y reconocen la calidad del producto.

    La cerveza artesana es un producto local y de proximidad, mientras que la producción industrial de cerveza responde a un modelo de globalización que utilizan las grandes empresas para expandirse y exportar por todo el mundo. 

    Una gran cerveza es aquella que rezuma pasión, tiene vida y es artesana

Esteve


Escribe en el blog acerca de la historia, de las tradiciones, las cañadas, del entorno que nos rodea y de sus gentes.

¿Quieres ser el primero en dejar tu opinión?

buscar...

Últimas entradas

Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies

Acepto